Desafío: Paradas no programadas por fallos en maquinaria pesada
Una planta de procesamiento de minerales en el norte de Chile enfrentaba pérdidas millonarias debido a averías imprevistas en sus equipos críticos. El mantenimiento se realizaba de forma reactiva, sin un sistema centralizado que registrara el historial de intervenciones ni alertara sobre los plazos de inspección obligatorios. Los jefes de planta dependían de hojas de cálculo obsoletas y de la memoria de los operarios, lo que provocaba retrasos en las revisiones y, en consecuencia, roturas de componentes clave como motores eléctricos y sistemas hidráulicos.
El cliente necesitaba una solución que automatizara la programación de las tareas preventivas, integrara los datos de los equipos en tiempo real y proporcionara informes claros para la toma de decisiones. Además, requería que el sistema fuera accesible desde cualquier dispositivo, permitiendo a los supervisores consultar el estado de la flota incluso desde terreno.
Enfoque: Diseño centrado en la prevención y la visibilidad
Nuestro equipo de ingeniería y producto trabajó junto a los responsables de mantenimiento para comprender a fondo sus flujos de trabajo. Identificamos tres áreas críticas: la gestión de calendarios de inspección, la trazabilidad de las reparaciones y la comunicación de alertas. A partir de ahí, diseñamos una plataforma SaaS modular que se adaptara a la realidad operativa de la planta.
Optamos por una arquitectura basada en microservicios para garantizar la escalabilidad y la resiliencia. La interfaz de usuario se construyó con un enfoque mobile-first, priorizando la claridad visual y la rapidez en la consulta de datos. Cada funcionalidad se validó mediante prototipos iterativos con los usuarios finales, asegurando que la herramienta resolviera problemas reales sin añadir complejidad innecesaria.
Implementación: Integración con sensores y automatización de alertas
La implementación se realizó en fases, comenzando con la conexión de los sensores IoT ya instalados en los equipos. Desarrollamos un módulo de ingesta de datos que normalizaba las señales de temperatura, vibración y horas de operación, y los vinculaba automáticamente a las órdenes de trabajo. El sistema de alertas se configuró con reglas personalizables: por ejemplo, si un motor superaba las 500 horas de uso sin revisión, se disparaba una notificación al supervisor y se generaba una orden de mantenimiento preventivo.
Para la programación de revisiones, implementamos un calendario inteligente que consideraba tanto los intervalos fijos (como los establecidos por el fabricante) como los basados en el desgaste real detectado por los sensores. Esto permitió optimizar los recursos humanos y materiales, reduciendo el tiempo de inactividad programado. La plataforma se desplegó en la nube con redundancia geográfica, garantizando una disponibilidad del 99,9%.
Resultado: Reducción del 40% en paradas imprevistas
Tras seis meses de operación, la planta logró disminuir las paradas no programadas en un 40%, lo que se tradujo en un ahorro estimado de 1,2 millones de euros anuales. El tiempo medio de respuesta ante una alerta se redujo de 4 horas a 45 minutos, gracias a la visibilidad en tiempo real y a la asignación automática de técnicos. Además, el cumplimiento de los calendarios de inspección obligatorios pasó del 65% al 98%, eliminando el riesgo de sanciones regulatorias.
Los operarios valoraron especialmente la facilidad de uso de la aplicación móvil, que les permitía registrar incidencias y consultar el historial de cada equipo sin necesidad de volver a la oficina. La dirección, por su parte, destacó la calidad de los informes generados, que facilitaban la justificación de inversiones en renovación de maquinaria.
«Antes, cada avería era una sorpresa. Ahora, el sistema nos avisa con antelación y podemos planificar las intervenciones sin afectar la producción. La visibilidad que tenemos sobre el estado de los equipos es total.» — D. Jan Molina Segundo, Jefe de Planta.